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No te centres en las ventas. Céntrate en tus actividades y las ventas llegarán.

Tres mitos de las ventas · Artículo 3 / 3

Por Trygve Nordly · Publicado · 6 min de lectura

En los dos primeros artículos de esta serie he examinado la orientación al cliente y el papel del asesor de confianza. Esta vez abordo uno de los principios más utilizados en la dirección comercial: céntrate en las actividades que puedes controlar y los resultados llegarán. Pero ¿es realmente tan sencillo?

No puedes controlar si el cliente compra.

Pero puedes controlar a cuántos clientes contactas, cuántas reuniones agendas y con qué constancia haces seguimiento.

Por eso deberías centrarte en tus actividades en lugar de tus resultados.

Suena razonable.

Y ese planteamiento contiene una verdad importante.

Los resultados comerciales suelen llegar con retraso, y el vendedor no puede controlar todos los factores que influyen en la decisión del cliente.

Pero el argumento tiene un problema.

Si las actividades son equivocadas, realizar más no las hace más valiosas.

Debería ser evidente.

Sin embargo, seguimos viendo organizaciones comerciales donde el nivel de actividad se convierte en una medida central del rendimiento sin que la dirección examine suficientemente si esas actividades contribuyen realmente al crecimiento de la empresa.

Por qué tiene sentido gestionar las actividades

No debemos rechazar el principio.

Hay un buen motivo para que los responsables comerciales trabajen con actividades.

Los ingresos son el resultado de algo que ocurrió antes.

Un pedido puede tardar meses. Un nuevo cliente puede requerir varias reuniones, aclaraciones internas y un proceso de decisión prolongado.

Si gestionamos únicamente en función de los ingresos, quizá descubramos los problemas demasiado tarde.

Por eso necesitamos indicadores adelantados.

Las actividades pueden ser esos indicadores.

Pero solo si tienen una relación significativa con los resultados que queremos crear.

Este último punto es decisivo.

Trabajar duro no es necesariamente trabajar con inteligencia

Ya en 1994, Sujan, Weitz y Kumar investigaron la relación entre la orientación al aprendizaje, la motivación y el comportamiento comercial.

Los investigadores distinguieron entre trabajar duro y trabajar con inteligencia.

Sus resultados mostraron, entre otras cosas, que la orientación al aprendizaje se asociaba tanto con el trabajo duro como con el inteligente, mientras que la orientación al rendimiento se asociaba en su modelo principalmente con trabajar duro.

Es una distinción interesante.

Subraya que el esfuerzo y la calidad no son lo mismo.

Un vendedor puede realizar muchos contactos sin mejorar su capacidad para comprender los problemas de los clientes.

Otro puede dedicar más tiempo a identificar las empresas adecuadas, comprender su situación actual y desarrollar conversaciones relevantes.

El primero quizá tenga el mayor nivel de actividad.

El segundo puede estar desarrollando un modelo comercial más eficaz.

¿Quién crea más valor?

Depende de los resultados — no solo del número de actividades.

El cliente no recompensa nuestros objetivos de actividad

La encuesta B2B de Gartner de 2025 mostró que el 73 % de los compradores encuestados evitaba activamente a los proveedores que los contactaban con mensajes irrelevantes.

Es una perspectiva importante sobre la gestión de actividades.

Si una empresa recompensa a los vendedores por realizar el mayor número posible de contactos sin exigir igualmente relevancia, la dirección puede generar un comportamiento que perjudique directamente la posición comercial de la empresa.

La IA hace este desafío aún más actual.

Ahora es más fácil identificar contactos, redactar mensajes y automatizar el seguimiento.

Pero un alto nivel de actividad no necesariamente se convierte en una mejor experiencia del cliente.

Al contrario, la tecnología puede permitir generar mucha más actividad irrelevante en menos tiempo.

Debemos medir lo que genera avance

En marzo de 2026, Gartner recomendó un enfoque más sistemático de la productividad comercial, conectando los indicadores adelantados con los resultados históricos y los objetivos comerciales generales.

La idea es seleccionar y comprobar los indicadores según el modelo comercial concreto.

Un indicador relevante para la captación activa de nuevos clientes no es necesariamente el mismo que para desarrollar cuentas estratégicas.

En un análisis de junio de 2026, Gartner destacó además tres medidas centrales del pipeline: su valor inicial, la tasa de conversión y la proporción de oportunidades que se aplazan.

Esto desplaza el foco de simplemente generar actividad a comprender qué ocurre realmente con las oportunidades que esa actividad crea.

Para mí, hay tres niveles que la dirección comercial debería poder conectar.

Actividad: ¿Qué hacemos?

¿A qué clientes contactamos? ¿Qué conversaciones mantenemos? ¿Qué cuentas trabajamos para desarrollar?

Avance del cliente: ¿Qué ocurre en su organización?

¿Hemos identificado un problema real? ¿Se han acordado los siguientes pasos? ¿Ha involucrado el cliente a las partes interesadas relevantes? ¿Ha aparecido nueva evidencia de intención de compra?

Resultado comercial: ¿Qué obtenemos del esfuerzo?

¿Las actividades generan pipeline cualificado, mejor conversión, nuevos clientes, mayor valor del cliente y crecimiento rentable?

Los tres niveles deben estar conectados.

Una reunión es una actividad.

Que, a raíz de la reunión, el cliente decida involucrar a su director financiero en un caso de negocio concreto puede ser una señal de avance.

Es una diferencia importante.

Más actividad puede ocultar un problema estratégico

Imaginemos una empresa cuya organización comercial no genera suficiente negocio nuevo.

La dirección concluye que los vendedores deben agendar más reuniones.

Quizá sea correcto.

Pero quizá el verdadero desafío sea un ICP demasiado amplio, un posicionamiento poco claro o una propuesta de valor insuficientemente relevante.

En ese caso, más actividad puede amplificar el problema.

La empresa invierte más recursos en un modelo comercial cuya eficacia todavía no ha sido demostrada.

Por eso creo que el rendimiento comercial debe evaluarse mediante la relación entre estrategia, personas y ejecución.

Debemos comprender si dirigimos el esfuerzo al mercado adecuado, contamos con las competencias necesarias y realizamos actividades que realmente nos acercan al objetivo.

La IA nos ofrece una oportunidad interesante

En mayo de 2026, Gartner informó de que la IA ahorraba a los vendedores una media de 4,8 horas semanales en las organizaciones comerciales estudiadas.

Pero el 72 % de las organizaciones reinvertía ese tiempo en actividades de mayor valor solo de forma limitada.

Aquí hay una tarea importante para la dirección.

Si liberamos cinco horas, ¿debemos simplemente generar más contactos?

¿O podemos utilizar el tiempo para comprender mejor a los clientes, preparar mejores conversaciones, desarrollar cuentas existentes y mejorar la calidad de las decisiones?

No basta con hacer al vendedor más productivo.

Debemos garantizar que la productividad se traduzca en impacto comercial.

La tarea práctica de la dirección

Me gustaría ver a más responsables comerciales plantear cuatro preguntas antes de exigir más actividades:

¿Qué comportamiento comercial queremos generar?

¿Por qué creemos que precisamente ese comportamiento conduce a mejores resultados?

¿Qué señales de avance en el cliente deberíamos poder observar?

¿Y qué debemos cambiar si no se puede demostrar la relación entre actividad y resultado?

No es un argumento a favor de menos actividades.

Es un argumento a favor de actividades más deliberadas.

La actividad no es el objetivo

Como responsable comercial, resulta tentador centrarse en lo que podemos contar.

El número de llamadas, correos, reuniones y propuestas da una sensación de control.

Pero la decisión del cliente no mejora simplemente porque hayamos sido más activos.

Mejora cuando hemos comprendido su situación, establecido relevancia, generado confianza y ayudado a avanzar una decisión real.

No te centres solo en las ventas. Céntrate en las actividades que generen un avance comercial demostrable.

Es una frase menos pegadiza que el consejo comercial tradicional.

Pero es mucho más útil si el objetivo es construir una organización comercial capaz de generar un crecimiento repetible y sostenible.

Cierre de la serie

Los tres artículos han examinado distintas caras del mismo desafío.

El artículo 1 — ¿El cliente siempre tiene la razón? — trató la diferencia entre orientación al cliente y conformidad acrítica.

El artículo 2 — ¿Es el Trusted Advisor una categoría comercial oculta? — trató la diferencia entre vender una solución y generar confianza mediante asesoramiento fundamentado.

Este tercer artículo trata la diferencia entre estar activo y generar un avance comercial real.

Los tres comparten un principio:

Vender bien no consiste en hacer más de lo que hacemos habitualmente. Consiste en comprender qué crea valor — y mejorar nuestra capacidad de repetirlo.

Referencias

  1. Sujan, Weitz & Kumar (1994) — Learning Orientation, Working Smart, and Effective Selling. Akademisk forskning om læring, hårdt arbejde og intelligent salgsadfærd.
  2. Gartner (2026) — Sales Productivity: Finding the Right Leading Indicators. Tilgang til at forbinde aktiviteter, indikatorer og kommercielle resultater.
  3. Gartner (2026) — Focus on 3 Pipeline Metrics to Improve Your Sales Forecast. Researchresumé om pipelineværdi, konvertering og forskudte muligheder.
  4. Gartner (2025) — 61 % of B2B Buyers Prefer a Rep-Free Buying Experience. Undersøgelse af købsadfærd og konsekvenserne af irrelevant outreach.
  5. Gartner (2026) — AI Saves Sellers Nearly Five Hours Per Week. Undersøgelse af AI-effektivisering og manglende geninvestering i værdiskabende aktiviteter.

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